pedales coche

pedales vehículoNada más “aprender” a conducir muchos desarrollamos una serie de vicios o manías. Algunos son inofensivos pero, otros pueden dañar la mecánica del coche:

Mano apoyada en la palanca de cambios

La presión y el peso sobre la caja de cambios puede provocar holguras y desgaste extra en las piezas que conforman el engranaje. A la larga puede dar problemas con marchas que “no entran” o pérdidas de lubricante.

Pie apoyado sobre el embrague

Lo mismo. Desgaste innecesario que, a la larga, provocará un juego menos preciso soltando cada vez más arriba. El cambio de marchas dejará de ser suave y las sustitución de un embrague no es barata, precisamente. Hay un “reposapiés” a la izquierda en todos los vehículos ¡úsalo!, además irás más cómodo y con la pierna relajada, no en tensión.

Lo mismo en los atascos o semáforos, si el coche va a estar un tiempo prolongado parado, es mejor sacar la marcha y dejar descansar al embrague, no hay que salir como en la Fórmula 1.

Acelerones para calentar el coche

Error. Deja que el coche vaya cogiendo temperatura de manera gradual, acelerar sólo forzará el motor en frío, antes de que el aceite haya llegado a todas las piezas. Son sólo unos segundos, no seas impaciente.

Siempre en reserva

Si lo que pretendes es ahorrar gasolina, te diré un secreto: es mejor llenar el depósito y ahorrar viajes a la gasolinera que ir echando de 10 en 10€, seguro que recorres más de un kilómetro en ir a repostar. El funcionamiento del vehículo requiere un nivel de combustible mínimo para la bomba de inyección. Mejor si no tratamos de averiguarlo.

Girar el volante en parado

O forzar hasta el tope. Conseguiremos desgastar la cremallera de dirección y de paso, los neumáticos más de la cuenta.

Revoluciones, las justas

El sonido del motor te dirá si lo estás haciendo bien. Tanto pasarse como no llegar es perjudicial para el vehículo. No vayas por debajo de las 2.000 rpm en quinta velocidad por ahorrar combustible (como le dio por decir a la DGT durante una temporada) por favor, perjudica al motor y a otras piezas como bielas, cigüeñal y la bancada.

Por el contrario, un sobrerrégimen puede llevar a averías caras, aparte del aumento del consumo y de daños a otras partes como el embrague, la caja de cambios y la transmisión.

Bordillazos

No cuesta nada dejar las ruedas rectas y con una mínima separación del bordillo. Subir a la acera de manera reiterada puede desequilibrar la dirección.

“Guarro, lávalo. No encoge”

Este simpático mensaje en las ventanillas de nuestro vehículo debe alertarnos de su estado de conservación exterior. La mugre no protege la pintura, al contrario, el polvo estropea la pintura y corroe la chapa. En zonas de costa, hay que aumentar la frecuencia del lavado, ya que el salitre deteriora mucho más todas las piezas exteriores.

Atención en invierno, si han esparcido sal hay que lavar el coche después de circular y también retirar el barro para que no se oxiden las partes afectadas.

Mejor el lavado con pistola de agua a presión que los rodillos. El lavado a mano es el menos recomendable, ya que se utiliza poca cantidad de agua y podemos deteriorar la pintura más fácilmente.

Déjanos tu comentario!

*

Tu email NO aparecerá publicado

*

Cookies

Utilizamos cookies para que tengas una mejor navegación. Puedes ver quiénes son las cookies y a qué se dedican aquí

ACEPTAR
Aviso de cookies